miércoles 1 de julio de 2009

Crítica de: Despedidas

Despedidas ( * * * * )

El adiós envuelto de magia

Existen ciertos oficios, que en su esencia producen el rechazo de la mayor parte de la gente, o al menos la indiferencia. El trabajo de amortajador, aparte de ser uno de los más desconocidos, especialmente en Occidente, es uno de esos oficios. Es en Oriente, donde la ceremonia de amortajamiento, (que consiste en lavar, maquillar, y en definitiva dejar lo más presentable posible al difunto ante la presencia de sus allegados) cobra una mayor importancia y se transforma en un ritual de enorme significación.

El actor protagonista Masahiro Motoki, fue el verdadero impulsor de la idea de esta original película, a raíz de un viaje a la India, donde pudo observar con detalle la importancia que se le da a ese oficio en dicho país, y en términos generales, la naturalidad con la que conviven vida y muerte, luz y oscuridad. La capacidad de mirar de frente a la muerte, y asumirla con absoluta sencillez dejó fascinado al actor japonés.

Con este molde, Kundo Koyama se encargó de elaborar un guión que pusiera de relieve una infinidad de aspectos en torno a este tema, y el director Yojiro Takita se encargó de dar vida a un mundo olvidado, rechazado en algunos aspectos, pero sobre todo un eje central donde construir en torno a él, todo un recital de temas relacionados con la amistad, la pareja, las relaciones familiares y laborales y las dificultades de construir una armonía alrededor de uno mismo. Yakita emplea diversos matices cómicos donde enfocar un adecuado contraste en momentos de compleja tensión. Utiliza el humor como salvaguarda de un ambiente escabroso, un destello de luz que se erige en torno a una obligada y profunda sombra silenciosa que lo intenta abarcar todo. Para ello, difícilmente podía haber encontrado un actor mejor que Masahiro Motoki, que aporta ese grado de inocencia e incredulidad en sus comienzos, y destreza y personalidad a lo largo de la serie de acontecimientos en los que se ve envuelto, combinando a la perfección humor, drama, ternura y pasión. A su lado, la joven Ryoko Hirosue aporta la frescura necesaria que necesita el personaje que si bien se mantiene fiel en sus inicios a su pareja, más tarde se ve en la disyuntiva de afrontar una difícil convivencia con algo que no acaba de entender.

"Despedidas" se enmarcan dentro de un tono amable en torno a la última visión del difunto, subrayando su aspecto estético y artístico y dando importancia a la forma sobre el fondo, convirtiendo esa despedida en un enigmático viaje donde la persona que se despide se presenta con su aspecto más deslumbrante, y si cabe evocador.

Todo está cuidado y buscando un encaje casi milimétrico, incluyendo una sensual música a cargo de Joe Hisaishi (habitual en los filmes de Takita) y una estupenda fotografía ambientada en los escenarios naturales de la zona de Yamagata. Todo bajo una dirección llena de matices y con un profundo interés por ofrecer naturalidad a lo que a priori produce un habitual rechazo.

La vida y la muerte en una singular convivencia. La última despedida provista del mejor atuendo y el más sobrio maquillaje. Manos capaces de amortajar con la misma dulzura con la que acarician un instrumento musical. Cine de categoría superior.


sergio_roma00@yahoo.es

Crítica de: Delta


Delta ( * * * )

Inocencia interrumpida

Existe cierto cine de la Europa del Este que tiene unas características muy marcadas y una oscura personalidad muy asentada en unos paradigmas muy concretos. “Delta” contiene todos los elementos para ser incluida en este tipo de cine, que si bien no cuenta con muchos seguidores, no pasa por alto en festivales de la categoría de Cannes donde esta película fue nominada a la Palma de Oro.

Con un desarrollo lento, de diálogos escuetos y miradas silenciosas esta producción húngara navega con precisión sobre un guión anclado sobre el delta del río Danubio; escenario apropiado para abordar toda una serie de conflictos que tienen que ver en gran medida con las miserias del alma humana y los límites que sobrepasan lo razonablemente establecido.

La llegada de un desconocido joven a una aldea apartada, lejana al mundo exterior, el conocimiento de su hermana y su manera de proceder serán el caldo de cultivo de una sucesión de acontecimientos que tendrán como eje principal los sentimientos más amargos y escondidos del alma humana y que darán lugar a una explosión narrativa en triste contraste con la belleza del paisaje.

Una belleza paisajística que le servirá de excusa a Kornél Mundruczó para desarrollar una elegante sucesión de bonitas estampas, que complementarán a unos sinuosos y pausados diálogos para componer un ejercicio estilístico de aceptable factura.

Aunque en un principio todo resulta extraño, la fuerza de la costumbre consigue equilibrar una historia que poco a poco va cobrando vida propia y se aleja de tópicos banales para asentarse en unas calmadas aguas narrativas donde posteriormente la inocencia y la bondad se verán las caras con la envidia y la codicia. Una interrupción de la inocencia que será un brusco contraste con la paz de las imágenes y el devenir de la historia, pero que le dan la fuerza suficiente para componer una cruda metáfora sobre los oscuros pasajes del alma humana.

Son inevitables las referencias al cine de su compatriota Béla Tarr en la manera de afrontrar situaciones y de componer personajes y es bastante probable que estemos ya en condiciones de hablar de un cine húngaro con cierta madurez y personalidad para afrontar una nueva etapa de cine contemporáneo.

Aguas templadas y calmadas para navegar sobre el delta de un río que puede esconder alguna desagradable sorpresa final.


sergio_roma00@yahoo.es

viernes 26 de junio de 2009

Crítica de: LOL

LOL ( * )

Menú light de adolescentes

LOL es una expresión muy empleada por los adolescentes y que desconocen la mayoría de adultos. Es una metafórica frontera de difícil traspaso.

Con esta premisa, de configurar dos mundos paralelos y de complicada confluencia la directora Lisa Azuelos ha encontrado el camino donde retener a espectadores adultos y adolescentes, un punto intermedio donde todo vale. Una tierra de nadie donde casi todo naufraga.

La película cuenta –una vez más- las venturas y desventuras de un grupo de adolescentes en su época más “complicada”, al tiempo que se mezcla con una edad adulta de unos padres que tienen que hacer frente a sus problemas personales además de a los de sus hijos.

Sin esconder su intencionada apariencia de comedia romántica hollywoodiense, y con algún que otro rasgo francés, LOL se configura como una ligera comedia de fácil acceso. La aspiración es el puro entretenimiento, y en este usual terreno se deja por el camino demasiadas cosas. Todo está pisado de puntillas, cogidos clichés ya conocidos y adaptándolos a su antojo pero sin perder la esencia de la triste superficialidad. El guión es sencillo y cotidiano, y las historias que suceden son tan previsibles que impiden cualquier acercamiento con un mínimo de interés.

Lisa Azuelos ha realizado un producto de rápido consumo y poco talento. La más que posible identificación con una gran cantidad de adolescentes hacen que la jugada haya salido maestra en términos recaudatorios, pero indiferente en términos cinematográficos donde no nos hallamos más que ante una sosa comedia de poco enredo y mucho desinterés en encontrar situaciones realmente divertidas. Momentos dramáticos que nunca llegan a emocionar y sí en ocasiones a aburrir, y sobre todo un aire americano que impide que la cinta adquiera en ningún momento personalidad propia.

La casualidad ha hecho que esta película compita en cartel con la también francesa “El primer día del resto de mi vida”, un estupendo drama cotidiano que ante la comparación, eleva unos centímetros más a una y hunden a ras del suelo a la otra. Incluso un pequeño detalle coincidente como es la intrusión por parte de la madre en el diario de su hija, está contado de una manera tan diferente en ambas películas que en “LOL” termina por resultar ridículo.

Ni siquiera, la belleza de Sophie Marceau ni su aceptable interpretación añaden un plus de categoría a una película floja, común y poco interesante.


sergio_roma00@yahoo.es